Como todas las contemplativas de nuestra Familia Religiosa, ofrecemos nuestras oraciones y sacrificios por los grandes temas e intenciones de la Iglesia, especialmente por aquellos dones que ningún mérito sino sólo la oración y la penitencia pueden obtener de Dios, buscando que nuestra casa sea un centro de espiritualidad.
Un modo concreto de hacerlo es intercediendo para que Europa “redescubra sus raíces cristianas”, que la fundaron y que la han engrandecido.
 
Nuestro convento también cuenta con instalaciones para alojar a aquellos fieles que deseen pasar unos días de soledad, oración y silencio. Para que acompañándonos en la celebración del culto divino y la liturgia encuentren el rostro de Dios.
 
Con nuestra “Casa de espiritualidad y recogimiento” damos la posibilidad a las personas para encontrar la paz que han perdido, en un ambiente de silencio que los ayuda a reflexionar y volver a fundar sus vidas en Dios.
También se utiliza como lugar de encuentros, convivencias, ejercicios espirituales, retiros…

 

Enclavado en el Valle de Albaida, nuestro pueblo se conecta con otros lugares de interés religioso y cultural (ciudad de Valencia, Xátiva, Onteniente, Gandía, Alicante, etc.)